CAMPO MINADO | Inauguración

Viernes 15 de marzo, 18 hs en Pasaje 17 (Bartolomé Mitre 1559 – CABA)
 – Entrada libre y gratuita – 

Artistas: Horacio Sánchez Fantino, Federico Roldán Vukonich, Marcela Magno, y Margit Lukács & Persijn Broersen

Curadora: Evelyn Sol Marquez

Campo minado reúne una selección de obras que se presentan como una advertencia sobre la crisis climática y ecológica, y la destrucción que lleva a cabo el ser humano sobre sus propios hábitats y ecosistemas.

Con obras de Horacio Sánchez Fantino, Federico Roldán Vukonich y Marcela Magno, y los artistas invitados Margit Lukács & Persijn Broersen  (Países Bajos), curada por Evelyn Sol Marquez, inaugura el próximo viernes 15 de marzo a las 18 hs en Pasaje 17 (Bartolomé Mitre 1559 – CABA). La entrada es libre y gratuita.

La exposición CAMPO MINADO, podrá visitarse desde el día 15/03 hasta el 30/5 en Galería Pasaje 17 (Bartolomé Mitre 1559, CABA), de Lunes a Viernes de 13 a 19 hs.

TEXTO CURATORIAL – CAMPO MINADO

Qué extraño es el impulso de muerte y autodestrucción que conduce a los seres humanos a arrasar los ecosistemas que nos rodean y que constituyen nuestros hábitats. Se permite y promueve el extractivismo y la aniquilación, mediante la disociación de pensar que nada de eso afectará el presente de los involucrados. Y si quienes sufren las consecuencias son las próximas generaciones, poco importa, ya que no estaremos para presenciarlo. 

Sin embargo, esas consecuencias ya no son tan futuras, se manifiestan cada vez más en la actualidad, aunque el pensamiento predador de Occidente intente negarlo. El llamado “Reloj del apocalipsis” (Doomsday clock) existe desde 1947 y es una abstracción de la comunidad científica que mide la aproximación al capítulo final de nuestro planeta. Cada año, los minutos corren y las razones son cada vez más antrópicas.

En este proceso de domesticación general de lo viviente (Bourriaud, 2020), dentro del cual lo humano y lo no humano coinciden en su condición de materia prima y recurso disponible, hay grados diferentes de responsabilidad, pero todos los efectos son derivados de una sola especie.

Horacio Sanchez Fantino trabaja en la reconstrucción de vistas aéreas de conflictos ecológicos y sociales. Creador de un proceso que comienza con el reciclaje, utiliza latas de aluminio ensambladas, que le otorgan la paleta de colores necesaria para reinterpretar los territorios y las morfologías geográficas.

En su engañoso atractivo brillante, las obras evidencian puntos en el mapa en situación crítica, donde ciertas catástrofes han ocurrido o podrían suceder en cualquier momento debido al saqueo de recursos naturales, operaciones inmobiliarias y otras actividades generadas por un sistema productivo orientado exclusivamente al beneficio económico, la privatización y la explotación intensiva.

En sus superficies punzantes y ásperas presenciamos el avance descomunal sobre la naturaleza, transformando los ambientes nativos en bienes productivos y cómo la nueva geopolítica internacional está determinada por la obtención de estas materias primas valiosísimas. Las obras de Horacio son un reflejo vivo de su discurso: reducir, reutilizar y reciclar.

Marcela Magno genera sus fotografías tras sucesivos procesos en extremo minuciosos para localizar a través de Google Earth enclaves de extractivismo dentro del país. Por medio de infinidad de capturas de pantalla (screenshotting), un procedimiento más conectado con la apropiación y los videojuegos, roza los límites de la disciplina, generando un resultado que deriva en imágenes altamente depuradas y de una nitidez excepcional.

En las geometrías impuestas a los paisajes irregulares originales observamos la creciente transformación de nuestro país en un campo de extracción desregulado. Argentina, Chile y Bolivia concentran más del 50 % del abastecimiento mundial de litio. Este oro blanco, cumple con el contrasentido de ser el mineral que permite una tecnología más limpia y sustentable, pero paradójicamente su obtención no lo es, agotando para su extracción y producción infinidad de litros de agua en regiones donde justamente escasea, y salinizando el agua dulce disponible a causa de las filtraciones del suelo.  

Por medio de sus cartografías satelitales y como una intrusa, Magno sobrevuela jurisdicciones de las que poco sabemos, ya que la información que brindan al respecto las empresas y los estados es prácticamente inexistente.

Ahora bajamos en un vuelo en picado. De lo macro y las vistas panorámicas, hacemos zoom in para llegar al elemento más ínfimo y diminuto: una gota (¿una lágrima?) del material más precioso que guarda el planeta Tierra.

En sus intervenciones Federico Roldán Vukonich trabaja en y con la naturaleza, la incluye en sus obras como una fuerza, una presencia tangible, convirtiéndola en una socia activa de su creación artística. 

Fotografía el Río Paraná, el segundo río más extenso y caudaloso de Sudamérica, generador de una biodiversidad extraordinaria y enclavado en una región históricamente ganadera. Los últimos años, los humedales que se enclavan en él han sido víctima de gran cantidad de incendios intencionales de pastizales que buscan extender las zonas de pastoreo, avanzando sobre la vida silvestre y consumiendo miles de hectáreas. 

Federico evidencia un equilibrio sumamente delicado, como un juego cuya fragilidad es extrema, y donde el ecosistema puede desmoronarse en cualquier momento. Lágrimas, gotas, obras sufrientes por la depredación de los entornos de donde sus componentes fueron extraídos. La ecología implica preservar lo que se tiene de una forma inteligente, pero acá pareciera no haber inteligencia, sólo interés y búsqueda del rédito inmediato.

En ninguna de las obras de estos artistas la figura del hombre se hace presente. Su ausencia es notoria, sin embargo su existencia puede entreverse en las huellas de sus actividades modificando territorios. Quizás la clave la aporte el nombre de uno de los proyectos extractivistas de litio más importantes de la Argentina, ubicado en Catamarca y denominado significativamente “Salar del Hombre Muerto”.

Magit Lukács y Persijn Broersen conforman un dúo de artistas neerlandeses. Su video Forest on Location recorre el bosque de Bialowieza, ubicado entre Polonia y Bielorrusia. Se trata la reserva más antigua de Europa, declarada Patrimonio Mundial por ser uno de los últimos bosques primordiales. Aun así, ninguna legislación internacional ha podido evitar que los gobiernos continúen con la tala de árboles o la construcción de carreteras que atraviesan la reserva. 

La obra detona sensaciones sobrecogedoras. Aquí el bosque ya no está arraigado en ningún suelo, sólo se desplaza por el espacio, con sus troncos caídos. El avatar del cantante de ópera iraní Shahram Yazdani lo atraviesa como un holograma, como una reconstrucción de un lugar ya perdido. La devastación pasó por ahí y ahora todo es destrucción y muerte. Yazdani reelabora la letra la canción “Nature boy” de Nat King Cole, ahora en idioma persa, donde un viejo árbol aconseja a un joven sobre emprender sus acciones con amor. 

¿Somos una especie que tiende a su extinción?¿Terminará este nivel de codicia con el hombre muerto por los daños que inflige al medio ambiente, o la humanidad ahogándose en su propia basura? Vivimos en un sistema de pensamiento que tiende a la separación entre naturaleza y cultura. Aun así, en medio de la catástrofe climática, aspiramos a que el arte pueda construir un modelo alternativo y una inspiración para convertirnos en agentes de cambio, antes de que el colapso civilizatorio arrase con todo, incluido el mismo arte.

EVELYN SOL MARQUEZ